Qué es el grupo BRICS
BRICS: el club de economías emergentes que desafía el orden financiero occidental lleva décadas creciendo en silencio, y ahora no para de sumar miembros.
El contexto
El término BRICS vuelve a ser tendencia porque el bloque atraviesa su mayor transformación desde su fundación: a partir de 2024 ha incorporado nuevos países como Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, pasando de cinco miembros originales a aproximadamente una docena, con más naciones en lista de espera. Ese crecimiento acelera el debate sobre si el grupo puede convertirse en un contrapeso real a instituciones como el FMI, el Banco Mundial o el G7.
El bloque nació como un concepto académico acuñado por el economista Jim O’Neill en 2001 para agrupar a las grandes economías emergentes con mayor potencial de crecimiento. En 2009 celebró su primer cumbre formal como BRIC (Brasil, Rusia, India, China), y en 2010 incorporó a Sudáfrica para convertirse en BRICS. Desde entonces funciona mediante cumbres anuales rotativas y acuerdos de cooperación, sin un tratado fundador ni una secretaría permanente que lo institucionalice al estilo de la ONU o la UE.
Lo que une a sus miembros no es una ideología única ni una alianza militar, sino el interés compartido en reformar la gobernanza económica global: mayor representación en organismos internacionales, comercio en monedas distintas al dólar y financiación alternativa para proyectos de infraestructura y desarrollo. Su principal instrumento concreto es la Nueva Banco de Desarrollo (NDB), con sede en Shanghái.
El bloque representa una parte significativa de la población mundial y del PIB global medido en paridad de poder adquisitivo, aunque sus miembros tienen sistemas políticos, intereses geopolíticos y niveles de desarrollo muy distintos entre sí. Esa diversidad es a la vez su fuerza numérica y su principal fuente de tensiones internas.