Olas de calor en Europa 2026
ACTUALIZACIÓN (8 de agosto): la AEMET mantiene el aviso especial por el episodio de calor extremo iniciado el 29 de julio, con 40-42 °C en el interior de la mitad sur y 39-41 °C en el valle del Ebro, y riesgo de incendio en niveles críticos. Italia llegó a tener 25 de sus 27 ciudades en bollino rosso, cifra inédita. Francia entra en su quinta ola del verano. España acumula más de 221.000 hectáreas quemadas en 2026, la peor temporada de su historia moderna. Fuentes: AEMET, Météo-France, Ministerio de Sanidad italiano, EFFIS.
El contexto
El verano de 2026 ha dejado de medirse en olas de calor sueltas para medirse en secuencias. España encadena avisos especiales de la AEMET desde finales de julio, Italia va por su cuarta ola desde mayo, y Francia entra en la quinta antes siquiera de mediados de agosto. La excepción se ha convertido en el patrón de la temporada.
España: calor persistente y fuego. La AEMET mantiene el aviso especial por el episodio de calor extremo que comenzó el 29 de julio, con 40-42 °C en el interior de la mitad sur peninsular, 39-41 °C en el valle del Ebro y un ascenso marcado también en Canarias, donde las medianías y los valles del sur de La Palma, Tenerife y Gran Canaria se acercan a los 39-40 °C. Lo que más preocupa a los servicios de emergencia no es el termómetro en sí, sino la combinación de calor, humedad muy baja y viento del sur, que eleva el peligro de incendio a niveles críticos y complica la extinción.
El resultado está en las cifras: más de 221.000 hectáreas quemadas en 2026, la peor temporada de incendios de la historia moderna de España. El megaincendio de Ávila, Madrid y Toledo llegó a unas 80.000 hectáreas, el mayor registrado en el país, y el incendio de Almería del 9 de julio dejó 13 muertos, el más letal de la historia de Andalucía. España activó el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea. En el conjunto de la UE, el sistema EFFIS contabilizaba unas 254.000 hectáreas a finales de julio, muy por encima de la media de la última década para esas fechas.
Italia es ahora el epicentro. El 3 de agosto, 25 de las 27 ciudades de la red de vigilancia del Ministerio de Sanidad italiano estaban en bollino rosso, el nivel máximo, una cifra inédita desde que existe el sistema, y se esperaba que las 27 alcanzaran ese nivel en la misma semana. Roma, Milán, Nápoles, Turín, Florencia, Bolonia, Venecia, Palermo o Cagliari: el mapa quedó prácticamente uniforme. Los picos superan los 40 °C, con hasta 44 °C en el interior de Cerdeña, pero el factor realmente peligroso son las noches por encima de 25 °C, que impiden que el cuerpo se recupere. De fondo, el Po está en mínimos históricos y la cosecha de arroz lombarda peligra.
Francia carga con el balance humano más pesado. Del 21 al 27 de junio vivió el episodio más grave de su historia reciente: el 22 de junio, 49 departamentos en alerta roja y 44 °C en Alto Garona; el 23, la noche más cálida jamás medida en el país (media nacional de 21,6 °C); el 25, un récord absoluto de 72 departamentos en rojo a la vez, con unos 35 millones de personas afectadas y más de 2.000 colegios cerrados. El balance provisional es de al menos 40 fallecidos, muchos por ahogamiento al buscar refrescarse en ríos y lagos. El quinto episodio del verano arrancó el fin de semana del 8 de agosto, con 12 departamentos en aviso naranja y unos 38 °C en el suroeste y el valle del Ródano.
El resto del continente sigue la misma línea. El Reino Unido activó el 5 de agosto alertas sanitarias por calor en ocho regiones de Inglaterra, con una sequía que amenaza las cosechas de otoño. Alemania batió su récord nacional absoluto en junio (41,8 °C) y arrastra una sequía extrema en el sur y el oeste. El mecanismo físico es idéntico en todos los casos, una cúpula de calor bloqueada que succiona aire sahariano, y el trasfondo también: un continente que se calienta aproximadamente al doble de velocidad que la media global. Fuentes: AEMET, Météo-France, DWD, UKHSA, EFFIS, Ministerio de Sanidad de Italia, Euronews.