Wish
Wish prometió precios de delirio y entregó caos: retrasos, productos falsos y una caída en picado que casi la borra del mapa del e-commerce global.
Wish es una plataforma de comercio electrónico fundada en 2010 en San Francisco por Peter Szulczewski y Danny Zhang. Su modelo era simple y adictivo: conectar a compradores occidentales directamente con fabricantes chinos, eliminando intermediarios y ofreciendo precios absurdamente bajos. En su momento de gloria, fue la app de compras más descargada del mundo, superando a Amazon en descargas móviles en varios mercados.
El problema es que los precios bajos venían acompañados de una calidad impredecible, tiempos de envío de semanas o meses, y un catálogo plagado de productos falsificados, peligrosos o directamente distintos a los de las fotos. Las quejas de consumidores se acumularon y varios organismos reguladores europeos, especialmente Francia, pusieron a Wish en la mira por vender artículos que incumplían normas de seguridad.
Entre 2021 y 2023, Wish vivió un colapso espectacular: perdió usuarios a espuertas, despidió a cientos de empleados, fue retirada temporalmente de los resultados de Google Shopping en Francia por orden gubernamental, y su valoración se desplomó de más de 14.000 millones de dólares a una fracción ínfima. La empresa matriz, ContextLogic, llegó a cotizar en bolsa en 2020 en un IPO que parecía el pico de su poder.
En 2023, ContextLogic vendió la marca Wish a Qoo10, un marketplace asiático, por apenas 173 millones de dólares, una ganga dolorosa para sus inversores originales. Desde entonces, Wish intenta reinventarse, pero la confianza del consumidor es un activo que no se compra en oferta.