Taco Bell
Taco Bell es propiedad de uno de los conglomerados de comida rápida más ricos y fríos del planeta, y su historia en México es la lección de humildad más cara de la industria.
Taco Bell es una cadena de comida rápida de inspiración tex-mex fundada en 1962 por Glen Bell en California, EE.UU. Hoy opera más de 8,000 restaurantes en todo el mundo y es la marca de comida “mexicana” más vendida del planeta, aunque México mismo la rechazó con estrépito.
La cadena pertenece a Yum! Brands, el gigante corporativo que también controla KFC y Pizza Hut. No es una empresa familiar ni un proyecto gastronómico con alma: es una máquina de generar royalties diseñada para escalar a cualquier precio, literalmente.
La gente busca Taco Bell por razones muy distintas: unos quieren saber dónde queda el local más cercano, otros quieren entender por qué la cadena quebró estrepitosamente en México en los 90, y muchos simplemente necesitan saber si todavía está abierto a las 2 de la mañana (respuesta habitual: sí, y ese es exactamente su modelo de negocio).
Financieramente, Yum! Brands factura más de 7,000 millones de dólares anuales en ingresos consolidados. Taco Bell es su marca más rentable por ventas en EE.UU., con márgenes que hacen enrojecer a cadenas de comida “de calidad”. El secreto no es el sabor, es el precio, el horario nocturno y una lealtad de culto entre consumidores jóvenes.