Ryanair
Ryanair es la aerolínea más barata de Europa, y también la que más letra pequeña esconde detrás de ese precio que parece imposible.
Ryanair: el rey del low cost que te cobra hasta por respirar
Ryanair es la aerolínea de bajo coste irlandesa fundada en 1984 y reinventada brutalmente por Michael O’Leary en los años 90 bajo el modelo de Southwest Airlines. Hoy es la aerolínea más grande de Europa por número de pasajeros, con más de 180 millones de viajeros al año y rutas que conectan más de 40 países.
El modelo de negocio es simple y despiadado: el billete base es casi simbólico, y la aerolínea recupera sus márgenes cobrando por absolutamente todo lo demás, equipaje de cabina con dimensiones milimétricas, facturación en el aeropuerto, elección de asiento, embarque prioritario, aperitivos, impresión de tarjeta de embarque y hasta el cambio de nombre en el billete.
La gente busca información sobre Ryanair porque el precio inicial siempre parece demasiado bueno para ser verdad. Y con razón: el precio que ves en Google Flights y el precio que acabas pagando rara vez coinciden si no navegas la web con precisión quirúrgica.
Lo que ningún comunicado de prensa de Ryanair menciona: la aerolínea ha sido multada repetidamente por organismos de consumidores en España, Italia y otros países por prácticas consideradas engañosas, incluyendo cargos ocultos y políticas de reembolso que incumplían el reglamento europeo CE 261/2004.
Aun así, los datos son los datos: Ryanair tiene una de las tasas de puntualidad más altas del sector y un historial de seguridad impecable. Odiada o amada, es una máquina que funciona, siempre que sepas exactamente lo que estás comprando.