Oreo
Oreo es la galleta más vendida del mundo, y el dinero que genera cada año, miles de millones de dólares, fluye hacia uno de los gigantes alimentarios más poderosos y menos queridos del planeta: Mondelēz International.
Oreo: la galleta negra que mueve miles de millones
Oreo es una galleta sándwich compuesta por dos obleas de cacao oscuro y un relleno de crema blanca dulce. Nació en 1912 en Nueva York de la mano de la National Biscuit Company (Nabisco) y hoy se vende en más de 100 países. Es, sin discusión, la galleta más vendida del mundo: Mondelēz International, su propietaria actual, reporta ventas globales de Oreo que superan los 3.000 millones de dólares anuales.
Detrás de esa imagen inocente de “separa, lame y moja” hay una corporación masiva. Mondelēz International cotiza en el Nasdaq bajo el ticker MDLZ y tiene su sede en Chicago, Illinois. La empresa fue escindida de Kraft Foods en 2012 y concentra algunas de las marcas de snacks más rentables del mundo: Oreo, Milka, Toblerone, Cadbury y Chips Ahoy, entre otras.
La gente busca información sobre Oreo por razones muy distintas: curiosidad cultural sobre su nombre y sus símbolos, dudas sobre los ingredientes (especialmente ese color negro tan llamativo), y también, aunque la marca no lo publicita, preguntas sobre quién se queda realmente con el dinero y qué tan “natural” es lo que se está comiendo.
Lo que Mondelēz nunca va a decirte en su página oficial: el color oscuro de la galleta no viene de un cacao premium sino de un proceso de alcalinización que reduce la acidez y profundiza el tono; el relleno blanco es básicamente grasa vegetal y azúcar; y la corporación ha enfrentado críticas recurrentes por sus prácticas laborales y su historial de reformulaciones silenciosas de ingredientes según el mercado.