Lindt
Lindt es una máquina de hacer dinero envuelta en papel dorado: la empresa suiza que convirtió el chocolate "fino" en un negocio de miles de millones con márgenes que harían enrojecer a cualquier rival.
Lindt & Sprüngli AG es una de las pocas marcas de chocolate que ha logrado vivir simultáneamente en el súper del barrio y en la tienda de lujo. Fundada en Zúrich en el siglo XIX, cotiza en la Bolsa Suiza (SIX) y es uno de los valores más caros por acción de todo el mercado europeo, una sola acción de la matriz puede superar los 100.000 CHF. Eso ya dice bastante de cómo gestionan el dinero (y el acceso).
La marca es sinónimo de chocolate con leche suave y bombones Lindor, pero detrás de esa imagen impecable hay un grupo que factura más de 5.000 millones de francos suizos al año y que ha absorbido competidores como Ghirardelli (EE. UU.), Russell Stover (EE. UU.) y Caffarel (Italia). No es solo una chocolatería; es una multinacional de consolidación del sector.
Lo que la gente busca en Google sobre Lindt no es solo “¿qué chocolatina compro?”. Buscan saber quién manda, dónde se fabrica de verdad y cuánto cuesta, porque el marketing de Lindt vende Suiza y artesanía, pero la realidad industrial es bastante más grande y más dispersa geográficamente de lo que la marca sugiere.
Aquí respondemos las preguntas que Lindt nunca contestará en su propia web: las de propiedad, producción real, precios y ranking honesto frente a la competencia.