Haribo
Haribo es una empresa familiar alemana multimillonaria que mueve más de 3.000 millones de euros al año vendiendo ositos de gominola, pero que lleva décadas sin revelar sus cuentas ni sus propietarios con ninguna transparencia.
Haribo es la multinacional de confitería fundada en Bonn (Alemania) en 1920 por Hans Riegel. Durante más de un siglo ha dominado el mercado mundial de los caramelos de goma, con presencia en más de 100 países y fábricas repartidas por Europa y América. Su producto estrella, el osito de gominola dorado (Goldbär), es uno de los dulces más reconocibles del planeta.
La pregunta que más gente se hace sobre Haribo no es cuál es su producto más vendido, sino quién la controla y cuánto dinero gana, porque la compañía es una sociedad privada que no cotiza en bolsa y que históricamente ha sido opaca con sus cifras. Esa opacidad convierte a Haribo en un caso de estudio sobre cómo los grandes imperios familiares europeos operan fuera del escrutinio público.
En España, Haribo lleva décadas siendo sinónimo de “chuche”. La filial española tiene su propia fábrica y una cuota de mercado dominante en el segmento de golosinas de goma. Sin embargo, los datos financieros detallados de la filial son difíciles de encontrar, lo que alimenta la curiosidad de consumidores, inversores y periodistas por igual.
La marca también genera preguntas legítimas sobre ingredientes: la gelatina de origen porcino que usan muchos de sus productos hace que millones de consumidores musulmanes y judíos busquen activamente cuáles son aptos para ellos. Es una cuestión práctica y religiosa que Haribo gestiona de manera desigual según el mercado.