USS Abraham Lincoln: dónde está el portaaviones
El portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln (CVN-72) salió de Oriente Medio el 20 de agosto de 2026 tras nueve meses de despliegue y se espera que regrese a San Diego a mediados de septiembre. Lleva a bordo unos 5.000 marineros e infantes de marina. El USS George Washington, con base en Japón, tomó el relevo. Familiares habían denunciado problemas de comida, higiene y salud mental durante un despliegue alargado por la guerra con Irán. Fuentes: CBS News, USNI News, NPR, Forbes.
El contexto
El USS Abraham Lincoln puso rumbo a casa el 20 de agosto de 2026 y cerró así una misión en Oriente Medio que llevaba meses prolongándose más allá de lo previsto. El portaaviones y sus cerca de 5.000 marineros e infantes de marina se esperan en San Diego hacia mediados de septiembre, casi diez meses después de soltar amarras el 21 de noviembre de 2025.
Lo que hizo distinto a este despliegue no fue la salida, sino todo lo que vino después. El Lincoln llegó a la región en enero de 2026, semanas antes de que empezara la guerra con Irán en febrero. Desde entonces fue la principal plataforma aérea estadounidense en el teatro de operaciones, con miles de salidas en apoyo de las misiones norteamericanas, mientras la crisis del estrecho de Ormuz empujaba el precio del crudo a sus máximos veraniegos en años. Sin relevo disponible, la misión se fue alargando. En todo ese tiempo hizo exactamente una escala: un día en Guam, en diciembre de 2025.
A principios de agosto el desgaste se hizo público. Familiares de tripulantes describieron escasez de comida, problemas de higiene y una salud mental cada vez peor, y un marinero del ala aérea embarcada cayó al mar el 3 de agosto y fue rescatado por helicóptero. La Marina ha dicho poco sobre los detalles. El almirante Brad Cooper, jefe del Mando Central, se dirigió a la tripulación a mediados de agosto para confirmar que el relevo estaba en camino y reconoció en público que los despliegues largos no afectan igual a todo el mundo.
El relevo llegó en forma de USS George Washington, el portaaviones con base avanzada en Japón, que entró en la zona y asumió la estación. Ese traspaso es lo que liberó al Lincoln.
Lo que viene ahora es bastante previsible y aun así merece la espera: tres semanas de travesía, una fecha de regreso anunciada con pocos días de antelación y un muelle lleno de familias en San Diego. Para la tripulación, lo importante empieza después: el periodo de descanso posterior al despliegue y el control médico y psicológico que sigue a una misión de esta duración. Fuentes: CBS News, USNI News, NPR, Forbes, US Pacific Fleet.