El fundador de Evergrande Hui Ka Yan condenado a cadena perpetua
Hui Ka Yan, de 67 años y fundador de China Evergrande, en su día el promotor inmobiliario más endeudado del mundo, fue condenado a cadena perpetua por un tribunal de Shenzhen el 20 de agosto de 2026, por fraude en la captación de fondos, soborno y depósitos ilegales. Evergrande y su filial inmobiliaria fueron multadas con más de 2.300 millones de dólares en total. Sus dos hijos y más de 50 directivos también fueron encarcelados. Fuentes: CNN, Bloomberg, NPR, Fox Business.
El contexto
Hui Ka Yan, de 67 años y fundador de China Evergrande Group, fue condenado a cadena perpetua por el Tribunal Intermedio de Shenzhen el 20 de agosto de 2026, poniendo el punto final judicial al mayor colapso empresarial de la historia de China. Se había declarado culpable en abril de ocho cargos, fraude en la captación de fondos, depósitos ilegales, emisión fraudulenta de valores y soborno, y el tribunal condenó a Evergrande Group a una multa de 8.820 millones de yuanes (1.310 millones de dólares) y a su filial inmobiliaria a otros 7.000 millones de yuanes. Los dos hijos de Hui y más de 50 directivos y personas vinculadas al grupo recibieron penas de entre 22 meses y 18 años de prisión.
El derrumbe de Evergrande se venía fraguando desde hacía años. En su apogeo hacia 2017, el grupo era el mayor promotor inmobiliario del mundo y Hui Ka Yan figuraba entre los más ricos de China, con una fortuna estimada en cerca de 30.000 millones de dólares. El fin llegó con la política de las «tres líneas rojas» de Pekín en 2020, que limitaba la deuda de los promotores y cortó a Evergrande el acceso a nueva financiación. El grupo incumplió sus obligaciones en dólares en diciembre de 2021, revelando un pasivo de más de 300.000 millones de dólares, y dejó a cientos de miles de compradores sin los apartamentos que habían pagado por adelantado. Hui fue detenido por las autoridades chinas en septiembre de 2023.
La condena penal cierra un capítulo, pero el sector inmobiliario chino sigue cargando con las cicatrices estructurales de la crisis: exceso de oferta, demanda débil y endeudamiento de los gobiernos locales. El veredicto se interpreta ampliamente como una señal de Pekín de que hará responsables personalmente a los ejecutivos que cometan fraudes financieros sistémicos, un mensaje dirigido tanto a los promotores supervivientes y sus acreedores como al propio Hui Ka Yan. Fuentes: CNN, Bloomberg, NPR, Fox Business, NBC News.