Steam
Steam es la tienda de videojuegos más poderosa del mundo, y Valve la gestiona como una caja negra: sin competencia real, sin transparencia y con un recorte del 30 % sobre cada venta.
Steam es la plataforma de distribución digital de videojuegos dominante en PC, con más de 130 millones de cuentas activas y miles de títulos disponibles. La creó Valve Corporation en 2003, inicialmente para distribuir sus propios juegos, Half-Life 2 fue el gancho, y desde entonces ha crecido hasta convertirse en el intermediario casi obligatorio de la industria del videojuego en PC.
Lo que hace especial a Steam no es la tecnología, sino el monopolio de facto que ejerce. Más del 75 % de las ventas digitales de juegos en PC pasan por Steam, según estimaciones de analistas del sector. Esa posición dominante le permite imponer condiciones a desarrolladores y editoras sin que ninguna alternativa, ni Epic Games Store, ni GOG, ni itch.io, haya podido arrebatarle una cuota relevante.
Valve es también una de las empresas tecnológicas más herméticas del mundo. No cotiza en bolsa, no publica resultados financieros y su fundador, Gabe Newell, concede entrevistas con cuentagotas. Esa opacidad alimenta una curiosidad constante sobre cómo funciona el negocio por dentro, y quién se lleva el dinero.
Los usuarios buscan Steam mayoritariamente para comprar y jugar, pero cuando algo falla, descargas lentas, la app que no abre, el volumen de búsquedas se dispara. Steam no tiene soporte telefónico y su servicio de atención al cliente ha sido históricamente criticado por ser lento e ineficaz, lo que convierte a Google en el primer recurso de millones de jugadores frustrados.