Duolingo
Duolingo es la app de idiomas más descargada del mundo, pero su modelo de negocio y sus límites pedagógicos generan más preguntas de las que la empresa está dispuesta a responder.
Duolingo nació en 2011 de la mano del ingeniero guatemalteco Luis von Ahn y su colega Severin Hacker, ambos provenientes de Carnegie Mellon University. La app convirtió el aprendizaje de idiomas en un juego de rachas, corazones y recompensas que engancha a más de 500 millones de usuarios registrados en todo el mundo. En 2021 salió a bolsa en el Nasdaq (ticker: DUOL) y hoy es una empresa pública valorada en varios miles de millones de dólares.
El atractivo principal de Duolingo es su capa gratuita: cualquiera puede aprender sin pagar un centavo, siempre que tolere los anuncios y el sistema de “corazones” que limita los errores. Esa fricción no es un accidente; es el motor que empuja a los usuarios hacia la suscripción Duolingo Plus (rebautizada Super Duolingo), la fuente de ingresos recurrentes que Wall Street vigila trimestre a trimestre.
Sin embargo, la empresa enfrenta críticas crecientes. En 2024 anunció públicamente el despido de contratistas humanos reemplazados por inteligencia artificial, lo que detonó un debate sobre la calidad del contenido y el futuro del trabajo dentro de la compañía. Al mismo tiempo, los usuarios más avanzados llevan años señalando que el nivel máximo alcanzable en Duolingo rara vez supera un B1-B2 del Marco Europeo de Referencia, lejos de la fluidez real.
Eso explica por qué millones de personas buscan respuestas que Duolingo no pone en su página de marketing: qué tan gratis es realmente, por qué la app falla, cuánto cuesta y si vale la pena pagar. Esta página responde sin rodeos.