Tomodachi Life: Living the Dream
El disparatado simulador de vida de Nintendo volvió el 16 de abril de 2026, 13 años después del original de 3DS. Funciona en Nintendo Switch (y Switch 2), vendió 3,8 millones de copias en un mes y renueva su fórmula: casas individuales, un creador de Mii más completo y un límite de 70 Mii por isla.
El contexto
Tomodachi Life: Living the Dream es la esperada continuación del juego de culto que salió en Nintendo 3DS en 2013. Lanzado en todo el mundo el 16 de abril de 2026, tras trece años de espera, es un título de Nintendo Switch que además es retrocompatible con Nintendo Switch 2, donde gana en tiempos de carga, nitidez en modo portátil y compatibilidad con GameChat. La premisa no cambia: llenas una isla con Mii que caricaturizan a tus seres queridos y a famosos, y observas cómo transcurren sus días absurdos e imprevisibles.
La gran novedad es la vivienda. El original metía a todos en un único edificio de apartamentos; la secuela da a cada Mii su propia casa y permite que hasta ocho habitantes compartan un mismo hogar si quieres compañeros de piso o parejas bajo el mismo techo. La isla ahora se limita a 70 Mii registrados, frente a los 100 de 3DS, a cambio de un mayor nivel de detalle por personaje.
La personalización es mucho más profunda. El creador de Mii añade subtonos de pelo, edición separada del flequillo y la parte trasera de la cabeza, opciones de orejas, maquillaje, además de la elección de género (Masculino, Femenino o No binario) y preferencias de pareja totalmente configurables. Un nuevo modo, la Casa Paleta, convierte a los jugadores en creadores: comida y bebidas, mascotas, fachadas de casas, baldosas y objetos decorativos, todo se diseña a mano.
La acogida ha sido en general cálida, aunque no exenta de reparos. La mayor queja es el juego en línea: la limitada compartición de Mii y capturas se siente escasa en 2026, y buena parte de la experiencia gira en torno a una sola consola en lugar del juego conectado. Aun así, el empuje comercial ha sido fuerte, con 3,8 millones de copias vendidas en mayo de 2026, lo que confirma que el apetito por el juguete social más extraño de Nintendo sobrevivió a más de una década de letargo.