Rihanna
Rihanna no es solo una estrella del pop: es una empresaria multimillonaria que redefinió lo que significa ser artista en el siglo XXI.
Robyn Rihanna Fenty nació el 20 de febrero de 1988 en Saint Michael, Barbados. Descubierta a los 16 años por el productor Evan Rogers, firmó con Def Jam Recordings bajo la tutela de Jay-Z y lanzó su primer sencillo Pon de Replay en 2005. Lo que vino después fue una de las carreras más dominantes en la historia del pop.
Con más de 250 millones de discos vendidos en todo el mundo, Rihanna acumula ocho álbumes de estudio, 14 Grammys y una lista interminable de récords en las listas de ventas globales. Canciones como Umbrella, We Found Love o Diamonds son parte permanente de la cultura popular contemporánea.
Pero Rihanna es noticia hoy tanto, o más, por sus negocios que por su música. Su marca de cosméticos Fenty Beauty (lanzada en 2017) y su línea de lencería Savage X Fenty la convirtieron en una de las pocas artistas que han alcanzado el estatus de multimillonaria por vías empresariales, no musicales. Forbes la situó entre las mujeres más ricas del entretenimiento del mundo.
La gente la busca por todo: su vida personal con el rapero ASAP Rocky, su esperada vuelta a la música, su actuación en el Super Bowl LVII (2023), su impacto en la inclusión en la industria de la belleza y su capacidad permanente de generar tendencia con cada aparición pública. Rihanna no necesita lanzar un álbum para ser relevante, eso, en sí mismo, es un fenómeno cultural.