Michael Jordan
Michael Jordan no es solo el mejor basquetbolista de la historia: es la prueba viviente de que un deportista puede convertirse en una industria global por sí solo.
Michael Jordan: el hombre que redefinió el deporte y los negocios
Michael Jeffrey Jordan nació el 17 de febrero de 1963 en Brooklyn, Nueva York, y creció en Wilmington, Carolina del Norte. Fue seleccionado por los Chicago Bulls en el draft de 1984 y, en los siguientes 15 años, transformó la NBA en el entretenimiento global que es hoy. Seis campeonatos, seis MVP de las Finales, cinco MVP de la temporada regular y dos medallas de oro olímpicas forman el núcleo de un palmarés que pocos atletas de cualquier deporte pueden siquiera rozar.
Más allá de las canchas, Jordan es un fenómeno cultural y empresarial sin precedentes. Su acuerdo con Nike en 1984 dio origen a la línea Air Jordan, que hoy genera más de 6.000 millones de dólares anuales según informes ampliamente publicados, y convirtió las zapatillas deportivas en objetos de colección con cultura propia. Fue propietario mayoritario de los Charlotte Hornets durante más de una década, hasta que vendió la franquicia en 2023.
La gente lo busca sin parar porque sigue siendo el punto de referencia inevitable en cualquier debate sobre grandeza deportiva, porque su marca sigue siendo omnipresente en la cultura pop, y porque cada nueva generación lo descubre a través del documental The Last Dance (2020), que se convirtió en uno de los documentales deportivos más vistos de la historia.
Su legado trasciende el baloncesto: Jordan demostró que un atleta puede ser, simultáneamente, un ícono del estilo, un magnate de los negocios y el estándar de excelencia competitiva al que todo competidor aspira, queriendo o sin querer.