Jannik Sinner
Jannik Sinner es el tenista italiano que domina el circuito ATP a mediados de los 2020, regresó con más hambre que nunca tras una suspensión resuelta y sigue siendo el gran favorito para cada Grand Slam que disputa.
Jannik Sinner: el depredador tranquilo que tomó el tenis por asalto
Nacido en 1991… no, Sinner nació el 16 de agosto de 2001 en San Candido (Innichen), un pequeño pueblo del Alto Adigio italiano a pocos kilómetros de la frontera austriaca. Creció esquiando antes de enamorarse del tenis, y esa combinación de frialdad alpina y disciplina de atleta de élite define perfectamente su juego: metódico, implacable y sin estridencias.
A mediados de la década de 2020, Sinner es uno de los jugadores más dominantes del circuito. Ha conquistado varios títulos de Grand Slam, el Masters ATP y ha ostentado el número 1 del ranking mundial. Su rivalidad con Carlos Alcaraz y Novak Djokovic es el eje narrativo del tenis masculino actual. En el Open de Australia 2026 cayó en semifinales ante Djokovic en cinco sets, lo que demuestra que, incluso en derrota, su nombre cotiza al máximo.
El episodio más polémico de su carrera llegó en 2025: Sinner dio positivo dos veces por clostebol, un esteroide de baja potencia. Las autoridades deportivas concluyeron que la contaminación fue accidental, producida a través de los masajes de un fisioterapeuta de su equipo que usaba una crema con esa sustancia. Alcanzó un acuerdo con la WADA y cumplió una suspensión de tres meses entre febrero y mayo de 2025. El asunto está completamente cerrado, no es una acusación pendiente ni un estigma activo, sino un capítulo resuelto de su historial.
La gente busca a Sinner porque gana, porque genera polémica sin buscarlo y porque representa una generación de tenistas que hace que el deporte parezca a la vez más atlético y más calculado que nunca. Es el tipo al que odias perder de vista aunque no seas fan del tenis.