Edward Norton
Edward Norton es uno de los actores más inteligentes y comprometidos de Hollywood, capaz de transformarse por completo en cada papel, pero también conocido por ser el hombre que Marvel no pudo controlar.
Edward Harrison Norton nació el 18 de agosto de 1969 en Boston, Massachusetts. Se graduó en Historia en Yale University en 1991 y, antes de triunfar en Hollywood, trabajó brevemente para la Fundación Enterprise de su abuelo, el desarrollador urbanístico James Rouse. Su debut cinematográfico en Primal Fear (1996) le valió una nominación al Oscar y un Globo de Oro, lanzándolo al estrellato de forma inmediata.
Norton se consolidó como uno de los actores más versátiles de su generación con títulos como American History X (1998), que le valió su primera nominación al Oscar como Mejor Actor, Fight Club (1999), The Italian Job (2003) y Moonrise Kingdom (2012). Su capacidad para encarnar personajes moralmente complejos y su reputación de prepararse con una dedicación casi obsesiva lo sitúan en la categoría de los grandes del método.
Más allá de la actuación, Norton es un activista medioambiental comprometido, miembro del consejo de la organización sin ánimo de lucro Maasai Wilderness Conservation Trust, y ha colaborado con causas relacionadas con la vivienda asequible, siguiendo el legado familiar. También ejerce como productor en varios de sus proyectos.
En el imaginario popular, Norton es igualmente célebre por su salida, controvertida y nunca del todo aclarada públicamente, del Universo Cinematográfico de Marvel, donde interpretó a Bruce Banner / Hulk en The Incredible Hulk (2008) antes de ser reemplazado por Mark Ruffalo. Ese episodio sigue generando búsquedas años después y dice mucho de cómo funciona el poder en Hollywood.
Hoy sigue activo, alternando proyectos selectos en cine con su activismo, y mantiene un perfil público deliberadamente discreto para los estándares de una estrella de su calibre.