Céline Dion
Céline Dion sigue viva, sigue luchando y sigue siendo la voz más reconocible del pop francófono y anglófono del último medio siglo.
Céline Dion: la voz que no se rinde
Céline Dion nació el 30 de marzo de 1968 en Charlemagne, Quebec (Canadá), la menor de catorce hermanos en una familia de músicos amateur. A los 12 años ya grababa demos que llegaron al mánager René Angélil, quien apostó tanto por ella que hipotecó su casa para financiar su primer disco. Esa apuesta cambió la historia de la música pop.
Su carrera se construyó en dos idiomas: primero arrasó en el mundo francófono con álbumes como D’eux (el disco en francés más vendido de la historia), y luego conquistó el mercado anglosajón con The Colour of My Love y, sobre todo, con My Heart Will Go On, el tema de Titanic que se convirtió en uno de los singles más vendidos de todos los tiempos. Ganó cinco Grammy y dos Oscar.
La figura de Dion va mucho más allá de la música: su residencia en Las Vegas, primero en el Caesars Palace y luego en el Resorts World, redefinió el concepto de “artista en residencia” como negocio de primer nivel. Su vida personal, marcada por la muerte de su marido René Angélil en 2016 y la posterior revelación de su enfermedad, la convierten en un personaje de seguimiento masivo en redes y buscadores.
En diciembre de 2022 reveló públicamente que padece el síndrome de la persona rígida (Stiff Person Syndrome, SPS), una enfermedad neurológica autoinmune extremadamente rara y debilitante. Desde entonces, su salud es el tema de búsqueda número uno asociado a su nombre en todo el mundo hispanohablante.
A pesar de los obstáculos médicos, Dion ha dado señales públicas de resistencia: apareció en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París 2024, cantando desde la Torre Eiffel, en lo que fue uno de los momentos más comentados del evento. No se rinde.