Andre Agassi
Andre Agassi es el icono estadounidense del tenis: del rebelde flamante de los años 90 a uno de los pocos hombres que han logrado el Grand Slam en su carrera, con ocho títulos grandes y el oro olímpico. Vive en Las Vegas con su esposa, la leyenda Steffi Graf.
Andre Agassi: del rebelde a la leyenda del tenis
Andre Kirk Agassi (nacido el 29 de abril de 1970 en Las Vegas, Nevada) es uno de los jugadores más carismáticos y laureados de la historia del tenis. Se hizo profesional en 1986 y enseguida se convirtió en el gran showman del circuito, con el pelo decolorado, los pantalones vaqueros cortos y una filosofía de “la imagen lo es todo” que lo hicieron un icono de los años 90. Tras el brillo se escondían un resto y un juego de fondo demoledores, que acabarían dándole 60 títulos ATP.
El palmarés de Agassi es de los más completos del deporte. Ganó ocho títulos individuales de Grand Slam, una medalla de oro olímpica en 1996 y se convirtió en uno de los solo nueve hombres de la historia en completar el Grand Slam de carrera al ganar los cuatro grandes. Es además uno de los tres únicos hombres que le añadieron el oro olímpico, el Golden Slam de carrera, una hazaña que comparte con un grupo muy selecto.
Su vida personal se ha desarrollado a la vista de todos. Tras un matrimonio con la actriz Brooke Shields, de 1997 a 1999, se casó con la gran campeona alemana Steffi Graf en octubre de 2001. La pareja tiene dos hijos, Jaden Gil y Jaz Elle, y vive en Summerlin, una zona acomodada de su Las Vegas natal, donde protegen la intimidad de su familia.
Desde su retirada tras el US Open de 2006, Agassi es casi tan conocido fuera de la pista como dentro. Su autobiografía “Open”, de 2009, dejó atónitos a los lectores al admitir que odió el tenis durante buena parte de su carrera, y está considerada una de las mejores memorias deportivas jamás escritas. También ha volcado su energía en la filantropía educativa, fundando una escuela preparatoria en Las Vegas. Su patrimonio estimado en torno a 175 millones de dólares refleja una carrera, y una segunda vida, vividas plenamente según sus propias reglas.