Ozzy Osbourne
Ozzy Osbourne, el padrino del heavy metal, murió el 22 de julio de 2025 a los 76 años, apenas 17 días después de su último concierto de despedida en Birmingham.
El contexto
El mundo del rock llora la pérdida de uno de sus iconos más irreemplazables. Ozzy Osbourne, vocalista de Black Sabbath y figura fundacional del heavy metal, falleció el 22 de julio de 2025 a los 76 años a causa de un infarto. La noticia sacudió a millones de fans en todo el planeta y convirtió su nombre en tendencia global inmediata.
Lo que hace este momento especialmente desgarrador es su cruel simetría: el 5 de julio de 2025, apenas 17 días antes de su muerte, Ozzy había ofrecido su concierto de despedida, Back to the Beginning, en Birmingham, su ciudad natal, junto a los miembros originales de Black Sabbath. Fue su última actuación sobre un escenario, y la multitud lo sabía. Nadie imaginó que sería tan definitiva.
Ozzy arrastraba una batería de problemas de salud desde hacía años: enfermedad de las arterias coronarias y la enfermedad de Parkinson, que le fue diagnosticada públicamente en 2020. Esas condiciones, combinadas con décadas de excesos, habían deteriorado visiblemente su movilidad y su capacidad de hablar con claridad en sus últimos años.
Su legado es inseparable de la historia de la música popular. Con Black Sabbath inventó un sonido que todavía resuena en cada riff oscuro del metal moderno. Como solista, Crazy Train, Mr. Crowley y Bark at the Moon se convirtieron en himnos generacionales. Fue polémico, excesivo, auténtico hasta el final, y eso es exactamente por qué sigue importando.