Mirra Andreeva
A los 19 años, Mirra Andreeva acaba de ganar Roland-Garros 2026 y se convierte en la tenista más joven en conquistar el título en París desde Monica Seles en 1992.
El contexto
El nombre de Mirra Andreeva está en boca de todo el mundo del tenis después de que el 6 de junio de 2026 se proclamara campeona de Roland-Garros con solo 19 años, aplastando a la polaca Maja Chwalińska 6-3, 6-2 en apenas 1 hora y 22 minutos en la Court Philippe-Chatrier. Es su primer título de Grand Slam y el más importante de una carrera que ya era extraordinaria para su edad.
La historia que hay detrás del título no es improvisada. Andreeva llegó a la final como favorita legítima: lleva dos títulos WTA 1000 consecutivos en Dubai e Indian Wells (2025), fue semifinalista en Roland-Garros 2024 con 17 años y tiene un ranking de número 8 del mundo en junio de 2026 (con un máximo histórico de número 5 alcanzado en julio de 2025). Tres cuartos de final seguidos en Roland-Garros antes de ganar el torneo, eso no es un golpe de suerte.
Lo que hace aún más llamativa su trayectoria es la edad. Nacida el 29 de abril de 2007 en Krasnoyarsk, Rusia, Andreeva se convirtió en la primera adolescente en ganar Roland-Garros desde Iga Świątek en 2020 y la más joven en hacerlo desde Monica Seles en 1992. Compite como atleta neutral, sin bandera rusa, debido al veto impuesto por las giras al tenis ruso y bielorruso, lo que añade una capa adicional de complejidad a su figura pública.
Wimbledon 2026 recordó, eso sí, que la hierba es su asignatura pendiente. Como quinta cabeza de serie y campeona vigente de Roland-Garros, Andreeva superó la primera ronda ante Magda Linette (7-5, 6-4), pero cayó en segunda ronda frente a la campeona defensora Barbora Krejcikova. En la Pista Central, la checa se impuso en un duelo de casi tres horas por 6-4, 5-7, 6-4 y dejó a Andreeva fuera antes de lo que apuntaba su condición de favorita. Con 19 años y un Grand Slam en tierra ya en su palmarés, adaptar su juego a la hierba parece el próximo peldaño más que un techo.
Su base de operaciones desde 2022 es Cannes, Francia, donde entrena en el Elite Tennis Center, la misma academia donde se formó Daniil Medvedev, junto a su hermana Erika, también tenista profesional. La familia Andreeva se trasladó desde Siberia hasta la Costa Azul para que ambas hijas pudieran desarrollar sus carreras, una apuesta familiar que claramente ha dado sus frutos.