Protestas ultraortodoxas en Israel (2026)
Decenas de miles de judíos ultraortodoxos paralizaron Israel los días 1 y 2 de junio de 2026 en protesta contra el reclutamiento militar obligatorio, poniendo en jaque la supervivencia de la coalición de Netanyahu.
El contexto
Por qué esto es tendencia ahora
Las protestas ultraortodoxas de junio de 2026 no han caído del cielo: son la explosión de una tensión que lleva décadas acumulándose. El 1 y 2 de junio de 2026, decenas de miles de judíos haredim bloquearon autopistas y detuvieron trenes en las zonas de Jerusalén y Tel Aviv, y algunos vehículos fueron incendiados. El detonante inmediato fue la detención de estudiantes de yeshivá que habían evadido el llamamiento al ejército.
Las cifras oficiales resultan demoledoras: de aproximadamente 24.000 citaciones militares cursadas a reclutas ultraortodoxos, solo unos 1.200 respondieron, según testimonios recogidos en la Knéset. La comunidad haredi fundamenta su rechazo en la convicción religiosa de que el estudio permanente de la Torá constituye una contribución igualmente esencial al Estado, y que no puede sacrificarse por el servicio en filas.
El choque llega en un contexto ya caldeado: protestas anteriores por el mismo motivo en 2026 ya habían derivado en violencia. Ahora, analistas describen el conflicto como una amenaza seria, potencialmente existencial, según algunas valoraciones, para la coalición gobernante de Benjamin Netanyahu, que depende de partidos ultraortodoxos para mantenerse en el poder. Nota: la situación sigue en desarrollo a principios de junio de 2026 y puede haber cambiado tras la publicación de este artículo.
La disputa refleja una fractura estructural en la sociedad israelí: entre quienes portan el peso del servicio militar, obligatorio para la mayoría de los ciudadanos judíos, y una minoría religiosa que históricamente ha estado exenta. Con la guerra en Gaza prolongándose y las bajas en el ejército al alza, la presión sobre el sistema político para igualar las cargas se ha vuelto insostenible para una parte creciente de la población israelí. Todas las posiciones descritas aquí son las que sus respectivos actores defienden públicamente; este medio no respalda ninguna de ellas.