Nivea
Nivea es la crema azul más vendida del mundo, pero detrás del bote icónico hay una corporación alemana multimillonaria, polémicas de boicot y debates dermatológicos que la marca prefiere ignorar.
Nivea es una marca de cuidado de la piel fundada en 1911 por la empresa hamburgesa Beiersdorf AG, que sigue siendo su propietaria hasta hoy. Su nombre no es un apellido ni un acrónimo: viene del latín niveus, que significa “blanco como la nieve”. Lo que empezó como una crema universal en lata azul se ha convertido en un emporio de más de 50 líneas de producto presentes en más de 200 países.
La marca genera una facturación anual cercana a los 4.000 millones de euros solo con la división NIVEA, lo que la convierte en una de las marcas de gran consumo más rentables de Europa. Beiersdorf cotiza en bolsa (Xetra: BEI) y su principal accionista es el grupo empresarial Maxingvest, controlado por la familia hamburgesa Herz, que acumula alrededor del 50% del capital.
Las búsquedas sobre Nivea en internet no solo preguntan por rutinas de belleza: también preguntan por boicots, por lo que opinan los dermatólogos y por si la famosa lata azul es realmente tan buena como dicen. Son exactamente las preguntas que el departamento de marketing de Beiersdorf nunca va a responder en su web oficial.
Lo que diferencia a Nivea de sus competidoras es una combinación brutal de precio bajo, distribución masiva y reconocimiento de marca casi universal. Pero eso no significa que todos sus productos sean iguales ni que carezcan de controversia. La OCU, los dermatólogos independientes y los movimientos de consumo responsable tienen cosas que decir, y aquí las decimos.