Disney
Disney es el mayor imperio del entretenimiento del planeta, y también uno de los más expertos en sacarle el dinero al bolsillo sin que apenas lo notes.
Walt Disney Company nació en 1923 como un pequeño estudio de animación en Hollywood y hoy es un conglomerado que controla películas, parques temáticos, cadenas de televisión, servicios de streaming y merchandising en prácticamente cada rincón del mundo. Su capitalización bursátil supera los 180.000 millones de dólares y sus franquicias, Marvel, Star Wars, Pixar, National Geographic, son algunas de las marcas más valiosas de la cultura popular global.
La gente busca a Disney constantemente porque la marca está metida en casi todos los aspectos del ocio familiar: la película que pones el viernes por la noche, el parque al que vas en vacaciones, el canal que ven tus hijos por la mañana. Cuando algo falla, la app no carga, aparecen anuncios inesperados, un canal desaparece, millones de usuarios buscan respuestas que Disney rara vez da de forma clara.
Lo que Disney no cuenta con la misma energía con la que vende magia es la lógica comercial que hay detrás de cada decisión: por qué sube los precios, por qué añade publicidad, por qué compra estudios rivales o por qué elimina canales enteros. Este Q&A existe precisamente para eso.