Boohoo
Boohoo es el gigante británico de la moda ultrarrápida que vende sueños de pasarela a precio de derribo, y ha pagado un precio reputacional enorme por cómo lo consigue.
Boohoo es una empresa de moda online fundada en 2006 en Mánchester, Reino Unido, por Mahmud Kamani y Carol Kane. Su modelo de negocio se basa en el ultra fast fashion: lanzar miles de referencias nuevas cada semana a precios agresivamente bajos, dirigidas a un público joven de entre 16 y 30 años. Cotiza en la Bolsa de Londres (AIM) y en su momento de mayor auge llegó a valer más de 4.000 millones de libras.
El grupo Boohoo no es solo una marca: es un conglomerado que ha ido comprando cadenas en apuros como PrettyLittleThing, Nasty Gal, Karen Millen, Coast, Warehouse, Oasis, Miss Pap y Dorothy Perkins, entre otras. BoohooMAN es su línea masculina, lanzada en 2016. Toda esa expansión se financia con márgenes ajustadísimos en producción, lo que ha generado las controversias más graves de su historia.
En 2020, una investigación del Sunday Times destapó que trabajadores en fábricas de Leicester (Reino Unido) que producían para Boohoo cobraban tan solo 3,50 libras por hora, muy por debajo del salario mínimo legal. El escándalo hundió temporalmente sus acciones y obligó a la empresa a encargar una auditoría independiente. Las conclusiones confirmaron fallos graves en la supervisión de su cadena de suministro.
Desde entonces, Boohoo ha prometido mejoras y mayor transparencia, pero los analistas y activistas de moda sostenible siguen señalando que el modelo de negocio del ultra fast fashion es estructuralmente incompatible con condiciones laborales dignas, sea en Leicester, Marruecos o Bangladesh. La desconfianza del consumidor, especialmente en mercados hispanohablantes donde la marca ha ganado popularidad vía redes sociales, explica el enorme volumen de búsquedas sobre su fiabilidad, origen y tallaje.