Adidas
Adidas lleva décadas vendiéndote identidad tanto como zapatillas, y la historia detrás de su nombre, su logo y sus tres rayas es más turbia, y más interesante, de lo que su departamento de marketing jamás te contará.
Adidas es la segunda marca deportiva más grande del mundo, fundada en Herzogenaurach, Alemania, en 1949. Vende ropa, calzado y equipamiento deportivo en más de 160 países, y desde hace décadas opera también como fenómeno cultural: sus colaboraciones con Kanye West (línea Yeezy), Pharrell Williams o Beyoncé la han convertido en referencia inevitable en moda, música y calle.
Lo que mucha gente no sabe es que Adidas nació de una ruptura familiar brutal. Los hermanos Adolf y Rudolf Dassler montaron juntos una fábrica de zapatillas en los años 20, proveyeron a atletas olímpicos y vistieron a Jesse Owens en Berlín 1936. Después de la Segunda Guerra Mundial, los hermanos se pelearon de forma tan violenta, con acusaciones que iban desde colaboracionismo nazi hasta traición personal, que dividieron literalmente el pueblo: Rudolf cruzó el río Aurach y fundó Puma. La rivalidad entre ambas marcas envenenó Herzogenaurach durante generaciones.
La gente busca sobre Adidas porque sus símbolos son omnipresentes pero opacos: ¿por qué dos logos distintos? ¿Qué significa el nombre? ¿Las tres rayas son diseño o puro accidente histórico? Son preguntas legítimas que la marca esquiva en favor de campañas aspiracionales. Aquí van las respuestas sin filtro de PR.
Un dato que Adidas preferiría que no circulara: las tres rayas no fueron un invento genial de Adolf Dassler, sino que las compró en 1952 a una empresa finlandesa llamada Karhu Sports por el equivalente a 1.600 euros actuales y dos botellas de whisky. El símbolo más reconocible del deporte mundial salió por menos que una cena de empresa.